Detrás de cada instalación, se encuentra un buen cuento - conoce a Tim y J’Fleur.

os Lohmans han convertido su hogar en un modelo de sustentabilidad al instalar un sistema fotovoltaico, un calentador solar de agua, y una cisterna en su hogar localizado en Milagro, una comunidad de co-vivienda en Tucson.

El preservar el medio ambiente siempre ha sido importante para los Lohmans. Se mudaron al sur de Arizona de Illinois en 1984. Después de vivir en la luz del sol de Arizona por más de 300 días, pensaron, “Tenemos toda esta luz del sol; esta debe ser la manera mas prudente de generar electricidad. Especialmente cuando piensa uno en la alternativa, el carbón, el cual es pésimo para nosotros,” explicó J’Fleur. “¿Por qué no tienen calentadores solares de agua y sistemas fotovoltaicos todas las casas aquí? A pesar de que el sol produce rayos de luz todos los días.”

Tim explicó el proceso que llevaron a cabo para cambiar a energía solar, “Decidimos que debíamos poner en acción lo que profesamos. No requerimos ser convencidos de los beneficios de la energía solar. Era solo cuestión de encontrar a una compañía buena para que llevara a cabo la instalación. Así que decidí visitar a TFS durante su exhibición al público anual, y formé una gran conexión con la gente que trabaja ahí. Es fácil descifrar que hay algo especial en ellos, y los valores de la empresa son maravillosos. Es el tipo de empresa para la que yo quisiera trabajar, si tuviera la necesidad. Es raro ver a una empresa que en realidad se motiva por su misión.”

“Instalamos un sistema fotovoltaico de 2.07 kilowatts. Debido al diseño de el techo, solo logramos instalar un sistema que cubre la mitad de nuestros gastos de electricidad.  Sin embargo, nuestro sistema fotovoltaico nos sirve de motivación. Tratamos de encontrar la mayor cantidad de maneras posibles para reducir nuestro consumo de electricidad. Compramos un medidor Kill-A-Watt que nos permite ver cuanta electricidad usan varios aparatos individualmente, así podemos apagarlos o desconectarlos cuando no los estemos usando,” dijo Tim.  

“Por varios años hemos estado consientes de cuanta electricidad y cuanta agua usamos. Es importante enseñarle a los demás en nuestra comunidad como conservar y que tan fácil puede ser,” Tim explicó. Tim y J’Fleur se esfuerzan a conservar agua, aparte de la electricidad, y solo usan 50 galones de agua al día. Este es un esfuerzo admirable cuando uno considera que el residente promedio de Tucson usa 120 galones de agua al día. 

“Otra cosa que me motiva a conservar agua es mi estanque,” dijo Tim, “me encantan los estanques, pero tienen la reputación de gastar agua, porque su agua se evapora. Pero yo sabía que podia hacer que funcionara aun con un limite de agua estricto. Reduje mi uso del agua en otras areas. Así que mi estanque es otro motivador para mi, para ver de que otras maneras puedo conservar en otras areas. No quiero privarme de las cosas que más disfruto. Todo se trata de crear un balance. No queremos ser extremos en nuestro estilo de vida; queremos demostrar a los demás que uno puede vivir ligeramente y al mismo tiempo vivir una vida que lo llena.”

J’Fleur ofrece un concejo a los que estén considerando implementar energía solar, “Es una oportunidad maravillosa para generar energía para uno mismo y los demás, por que toda la electricidad extra que genere regresa a l red y de ahí a sus vecinos. Como los encargados de la Tierra, yo creo que es nuestra obligación. Recibimos tanto de la Tierra; utilizar la energía solar es algo que podemos hacer para regresarle el favor. 

Cierta gente investiga mucho antes de hacer el cambio a la energía solar, pero nosotros no fuimos así. Estábamos convencidos que esto era lo que debíamos hacer.
— Tim